El CSV es una tabla plana de texto sin tipos de datos; el YAML es un formato estructurado y legible que se usa en configuraciones, datos de prueba y archivos de datos. Esta herramienta une ambos mundos: con una fila de cabecera, cada registro se convierte en un mapeo YAML (clave: valor) dentro de una secuencia; sin cabecera, cada fila se convierte en una simple lista de valores. Los campos entre comillas, las comas y saltos de línea incluidos, y las comillas escapadas se interpretan correctamente.
Todo el proceso ocurre en tu navegador. Tus datos no se suben, ni se registran, ni se envían a ningún servidor, así que puedes convertir hojas de cálculo con información privada o sensible sin preocupaciones.